Ash: Tengo un plan
–entrando en la habitación gritando- Nos vamos a California –abriendo el
armario de su amiga- Coge tu ropa
Vanessa: ¿Qué
dices? –mirándola- ¿Cómo vamos a irnos?... No sabes lo que estas diciendo.
–sentándose en la cama-
Ash: Mira chica
–poniéndose delante de su amiga- Yo, por lo menos, me voy a ver a mi hermano..
Si te quieres venir, bien… sino, aquí te quedas –yéndose hacia su dormitorio-
Vanessa: Pero…
-siguiéndola- ¿Tu estas segura? Quiero decir… No le has dicho nada y quizá se
moleste…
Ash: Pues que se
joda –riéndose cogiendo su maleta- ¿Te apuntas o no? Ademas, habrá chicos
guapos –alzando las cejas riéndose-
Vanessa: Tienes
novio –mirándola mal-
Ash: ¿Y quién ha
dicho que él vaya a enterarse? –Riéndose- Venga, prepárate que en el próximo
vuelo nos vamos
Vanessa: No sé yo
eh… -yéndose a su cuarto- ¿Y qué me llevo?
Ash: ¿Ropa? –Riéndose-
Llévate un par de rebecas porque por las noches hará frío pero por supuesto,
llévate un bikini
Vanessa: Que
contradicción –riéndose metiendo su ropa en la maleta-
Entre risas e
insultos, recogimos nuestra ropa y todo lo que necesitaríamos para pasar unos
días fuera de casa. Buscamos por Internet un vuelo lo antes posible y en un par
de horas nos encontrábamos en el aeropuerto. Aun no tenía muy claro si quería
viajar para verle, pero… tenía que hacerlo, tenía que verle.
Ash: Salimos
dentro de 30 minutos –mirando el panel- ¿Embarcamos ya? –Mirando a la morena-
¿Vane?, ¿Estas bien?
Vanessa: ¿Qué?
–Volviendo en si- Si, estoy bien…
Ash: Que rara eres
chica –riendo- Pues vamos, no perdamos tiempo –andando rápido hacia la puerta
de embarque-
Una vez que
estábamos sentadas en el avión, mis nervios crecían cada vez mas. Estuvimos
unas 2 horas aproximadamente hablando de lo que haríamos nada mas llegar.
Cuando bajamos del avión y recogimos nuestro equipaje, llamamos a un taxi y Ash
le dio una dirección, la cual creía que era el lugar donde trabajaba Zac.
Ash: Ya queda
menos –sonriendo emocionada- Nunca he venido aquí
Vanessa: Pero –mirándola
nerviosa- ¿Cómo vamos a presentarnos sin avisarle ni nada? Se va a enfadar tía…
-mirándola por la ventanilla-
Ash: Tranquilízate
–mirando a su amiga- No se va a enfadar, venga ya... es mi hermano, en todo
caso se enfadaría conmigo
Taxista: Ya hemos
llegado chicas –mirando hacia la parte de atrás del coche- ¿Es este el bar que decís?
–señalando el bar que había enfrente-
Ash: ¡SI! –Dando
saltos en el asiento del coche- ¿Cuánto es? –Sacando su cartera del bolso-
Taxista: 26,70$ -bajándose
del coche abriendo el maletero-
Vanessa: -saliendo
del taxi- Gracias –cogiendo su maleta-
Ash: Toma –dándole
el dinero y cogiendo su maleta-
Vanessa: Que
nervios tía –andando al lado de su amiga- ¿Qué vamos a decirle? –Parándose en
la puerta del bar-
Ash: Tu déjame a
mi –riéndose entrando- Mírale… -señalándola al final de la barra-
Vanessa: Dios dios
–tapándose la cara- Vámonos
Ash: No digas
tonterías –acercándose a la barra- Un vaso de agua, por favor –llamando la
atención del camarero-
Zac: Ahora mismo
–sin darse la vuelta- Gracias –cogiendo la vuelta de un cliente- ¿Qué me había
dicho? –dándose la vuelta- ¿Qué hacéis aquí? –mirándolas sorprendido- No me lo
creo –saliendo de la barra- ¿Y esta sorpresa?
Ash: -riendo- Vane,
que tenia muchas ganas de verte y me ha arrastrado hasta aquí –abrazando a su
hermano-
Vanessa: No
mientas –mirándola mal- Has sido tu la que se ha empeñado en venir
Zac: ¿Es que tu no querías venir? –mirándola guiñándole un ojo- No os esperaba, mirad como estoy
–señalándose- ¿No me das un beso? –mirando a Vanessa alzando una ceja-