domingo, 29 de diciembre de 2013

Capitulo 12

Vanessa: Si –sonriendo sonrojada- Cuanto tiempo –dandole un beso en la mejilla-
Ash: Que sosos por dios –mirandolos mal- Estas guapísimo tonto, ¿A que hora sales de aquí?
Zac: Ya te lo diré yo a ti –mirándola a los ojos- Salgo sobre las 8 de la tarde o asi –mirando el reloj- Queda poco más de una hora… ¿Queréis algo de tomar mientras esperáis?  -mirando a las dos chicas-
Vanessa: No, gracias –sin dejar de mirarle-
Ash: Yo si –sonriendo- Ponme una Coca-Cola porfi –poniéndole ojitos a su hermano-
Zac: Si rubia –sonriendo- Sentaros en alguna mesa –cogiendo las maletas de las chicas llevándolas a un rincón-

Estuvimos una hora esperando a que Zac terminara de trabajar. Cada vez que podía y no había mucha gente en el bar se paraba y hablaba con nosotras. Estaba igual que siempre, tan guapo y tan sonriente como el primer día.

Ash: Ya son las 8 –levantándose dirigiéndose a la barra- Anda, dime que te debo por las 3 coca-colas –riéndose- Esta noche no duermo
Zac: ¿Tú eres tonta no? –Mirando a su hermana- No te voy a cobrar –terminando de recoger algunos vasos que había en la barra- ¿Nos vamos? –Cogiendo sus cosas- Tengo el coche enfrente
Vanessa: ¿No decías que era bueno andar? –Riendo andando detrás del chico-
Zac: Es bueno, pero no todos los días –riéndose cogiendo las maletas- ábreme la puerta, por favor
Ash: Luego dices de mi –mirando mal a su hermano abriéndole la puerta-
Zac: Yo solo dije la verdad, no te gusta andar –andando hacia el coche-
Ash: Calla –mirándole desafiante-
Vanessa: No os peleeis ahora anda –mirandoles- para dos o tres veces que os veis y siempre estais asi –riendose-
Ash: Pero yo le quiero mucho –cogiendo de los mofletes a su hermano-
Zac: PARA –mirandola cabreado- No me hagas eso, no soy un niño chico
Vanessa: Pero estas muy mono –sonriendo mirándole-
Ash: ¿A que si? –riendo soltando a su hermano- Me encanta!

Una vez que habíamos metido las maletas en el coche, nos dirigimos a su casa. La rubia se había subido en la parte de atrás con las excusa de que estaba cansada y quería estirar las piernas. Mientras Zac conducia, yo no dejaba de mirar por la ventanilla, estaba nerviosa y no sabía qué hacer. Sabía que Zac estaba mirándome de reojo y eso me inquietaba mucho.

Zac: ¿Estas bien? –Poniendo la mano en el muslo de Vanessa una vez parado en un semáforo- Te noto distante
Vanessa: Si si, tranquilo –tragando saliva mirando la mano de Zac- No te preocupes
Zac: Esta bien –sonriendo- Sea lo que sea... Puedes confiar en mí –dándole a la llave del parking- Ya hemos llegado rubia, despierta
Ash: Dejameee –tapándose la cara tumbada en el asiento del coche-
Vanessa: Venga Ash, no seas tonta –mirándola-

Subimos al piso y dejamos las maletas en el recibidor.  Zac le dijo a Ash que ella dormiría en la habitación de su compañero de piso, ya que él se encontraba de viaje y que yo dormiría en su dormitorio.

Vanessa: ¿Y tú donde vas a dormir? –sentándose en la cama mirando al rubio-
Zac: No te preocupes, yo me iré al sofá o me echare algún colchón en el suelo –recogiendo alguna ropa que tenía por el suelo- Siento el desorden, no esperaba a nadie –riendo-
Vanessa: No te preocupes –sonriendo- Yo puedo dormir en el sofá, esta es tu cama y tienes que dormir aquí
Zac: No dejare que duermas en el sofá –acercándose a ella sentándose a su lado-
Vanessa: Eres un cabezón –sonriendo mirándole-
Zac: Gracias  -mirándola mal acercándose a sus labios-

Vanessa: De nada –sonriendo mirándole a los ojos-