Hacía ya dos años
que me había quedado sola. Mis padres murieron en un accidente de coche y mi
hermano mayor, Alejandro, se mudó a California por motivos de trabajo.
Vivía en un piso
pequeño con la loca amiga que me quedaba, Ashley. Mi habitación era la más
pequeña, pero a la vez la más acogedora.
Ash: Vane –tocando
su puerta- ¿Puedo pasar?
Vanessa: Claro –haciendo
su cama- No hace falta ni que preguntes, es tu casa.
Ash: No empecemos –mirándola
con el ceño fruncido- Me ha llamado mi hermano, lo ha aprobado todo –sonriendo como
una niña pequeña-
Ambas teníamos 20
años, estábamos en segundo de carrera. Ella estudiaba para ser diseñadora y yo
para ser veterinaria, el gran sueño de mi madre. Desde que nací, mi madre me
enseño a cuidar y tratar bien a los animales, fuera de la especie que fuera.
Vanessa: Eso es fantástico,
me alegro un montón –sonriendo, sentándose al lado de la rubia-
Ash: ¿Te importa
que venga unos días? –Mirándola- Hace casi 7 meses que no le veo y le echo de menos.
Vanessa: Pues
claro tonta -sonriendo- Lo pasaremos bien, ya verás.
Ash: ¿Enserio? –Abrazando
a su amiga- Muchas gracias, voy a llamarle –corriendo hacia el salón-
Vanessa: Loca –gritando
riéndose- Bonita semana me espera –suspirando cambiándose de ropa-
No me apetecía
recibir visitas en ese preciso momento, pero... ¿Qué iba a hacer? Era su
hermano y por una vez que quería venir. Yo no quería ser la causante de que no
lo hiciera.
Vanessa: Ash –llegando
a la cocina-
Ash: Vale, sí. Te
espero en el aeropuerto a las 22:30. Que si pesado –suspirando- Adiós, te
quiero –colgando el teléfono- No me lo creo –sonriendo- Va a venir –gritando-
Vanessa: -cogiendo
una coca cola- Pues créetelo, que dentro de unas horas estará aquí –sentándose en
el sofá-
Ash: ¡Sí! –Sonriendo-
¿Me acompañaras a recogerlo?
Vanessa: Si no me
queda más remedio... –suspirando riéndose-
Habían pasado 5
horas desde aquella llamada. Nos encontrábamos en el aeropuerto esperando a que
el ‘’famoso’’ hermano de Ash saliera por la puerta de desembarque.
Ash: ¿Por qué tarda
tanto? –andando de un lado a otro-
Vanessa: Tranquila
Ash –riéndose- Ya llegara, pero si sigues dando vueltas acabaras mareándote.
Ash: No puedo
estar quieta, quiero abrazarle ya –desesperada-
Vanessa: -riendo-
Mira, ¿no es aquel?
Ash: -girándose
mirando hacia la puerta- ¡AHHHHH! –Corriendo tirándose encima de aquel chico-
Yo me quede
sentada en el banco donde estábamos, pero no podía dejar de mirar aquella
escena. Como me hubiera gustado que fuéramos mi hermano y yo en aquel momento.
Suspire y mire el suelo, deseaba salir de allí y perderme en algún sitio donde
nadie me encontrara, pero solo podía limitarme a sonreír y a saludar al chico
que pasaría unos días en casa.
Ash: No me creo
que estés aquí –andando con su hermano hacia el banco- Te echaba mucho de
menos, le he puesto la cabeza a Ness como un bombo, no sé cómo me aguanta.
Zac: Conociéndote
hermanita, mucha paciencia tiene que tener esa chica.
¡Gracias chicas!
¡Comentad!
Un beso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario